Asistencia por alud en Campo Quijano tras la crecida del río Toro en el Valle de Lerma

El Valle de Lerma volvió a quedar en alerta por un alud vinculado al alud generado por la creciente del río Toro en la zona de El Espural, en Campo Quijano, donde el municipio organizó un operativo de asistencia y vigilancia para acompañar a la familia afectada y seguir de cerca el comportamiento del cauce. Las tareas se concentran en un sector de difícil acceso, mientras se mantienen activas las recomendaciones oficiales para los pobladores de la Quebrada del Toro y parajes cercanos.

El episodio se registró en jurisdicción de Campo Quijano, uno de los municipios clave del Valle de Lerma, y tuvo como principal damnificada a la familia Farfán, cuya vivienda quedó con serios daños tras la bajada del barro. Las autoridades locales informaron que el monitoreo del río Toro continuará en los próximos días ante la posibilidad de nuevas crecientes, en un contexto de lluvias intensas en la zona alta.

Según se detalló, la asistencia se organizó tomando como punto de apoyo la Quebrada de Aguas Coloradas, ya que el domicilio afectado solo se puede alcanzar caminando o a caballo luego de varias horas de recorrido, lo que obligó a planificar un despliegue especial para llegar con víveres y apoyo directo al grupo familiar.

Alud en El Espural y daños en la vivienda de la familia Farfán

De acuerdo con la información oficial, el alud se originó por las fuertes lluvias que hicieron crecer el río Toro, un curso de agua central para la vida productiva y turística del Valle de Lerma pero que, en temporada de tormentas, puede complicar a los pequeños parajes de la Quebrada del Toro. El deslizamiento de barro golpeó de lleno en el paraje El Espural, donde vive la familia Farfán.

El impacto fue especialmente duro en la vivienda y en la estructura rural que sostiene a la familia: se registraron importantes daños en la casa, en el entorno inmediato y en la hacienda. También se informó la afectación de animales, un recurso clave para la economía de subsistencia de la zona, muy identificada con la tradición campesina del Valle de Lerma.

Por las condiciones del terreno, el ingreso directo hasta el domicilio no fue posible en vehículo, por lo que el equipo de Campo Quijano se organizó hasta la Quebrada de Aguas Coloradas. Desde allí se diagramó el acceso final a pie y a caballo, priorizando el traslado de alimentos, agua y elementos básicos para que la familia pueda sostenerse mientras se evalúan los daños.

Las autoridades remarcaron que la zona alta de Campo Quijano y la Quebrada del Toro seguirán bajo observación, ya que las lluvias sobre la cuenca pueden volver a modificar el nivel del río Toro y provocar nuevos deslizamientos en sectores inestables.

Operativo de ayuda y monitoreo en Campo Quijano

Desde la Municipalidad de Campo Quijano se informó que se desarrolló una asistencia integral para la familia Farfán afectada por el alud, con un enfoque tanto en la parte habitacional como en la actividad productiva que sostiene a la casa. El municipio detalló que se realizaron tareas de limpieza, entrega de insumos y acompañamiento técnico y social.

Entre las acciones inmediatas se incluyó la remoción del barro acumulado en el interior y alrededor de la vivienda, la provisión de alimentos y agua potable, y la entrega de forraje y alfalfa para los animales. Estas medidas apuntan a que la familia pueda seguir en el lugar mientras se termina de evaluar el alcance de los daños y las necesidades a mediano plazo.

Además del trabajo municipal, en el operativo participó el Ministerio de Desarrollo Social, que aportó colchones, plásticos y frazadas para reforzar la protección de la familia frente a las inclemencias del tiempo. Esta articulación permitió ampliar la cobertura de la ayuda en una zona donde el acceso es complicado y las distancias son largas.

Recomendaciones para vecinos de la Quebrada del Toro y el Valle de Lerma

En paralelo al operativo en El Espural, se difundieron medidas preventivas para los habitantes de la Quebrada del Toro y otras zonas ribereñas del Valle de Lerma, con el objetivo de reducir riesgos frente a nuevas crecientes del río Toro y de otros cauces de montaña. Las indicaciones apuntan especialmente a parajes rurales y sectores que suelen utilizar pasos de río para desplazarse.

Las recomendaciones oficiales señalan evitar la circulación por orillas de ríos y quebradas, no intentar cruzar cauces crecidos y mantenerse informados únicamente por canales institucionales. También se recordó que, ante cualquier emergencia vinculada a estos eventos, las personas pueden comunicarse con Asistencia Crítica Municipal al 387 404-4406, línea habilitada para pedidos de ayuda y notificación de situaciones de riesgo.