jueves, enero 22, 2026

Asesinato de un adolescente de 15 años tras fiesta de egresados en Jujuy

Un reciente asesinato de un chico de 15 años a la salida de una fiesta de egresados en Jujuy y una brutal golpiza a un menor de 17 en Rosario volvieron a encender alarmas entre familias y autoridades de la ciudad de Salta. Aunque los hechos ocurrieron fuera de la provincia, el modo en que se dieron —peleas callejeras, consumo de alcohol y participación de menores— refleja preocupaciones que también atraviesan a la capital provincial, donde ya se analizan controles y protocolos para este tipo de celebraciones estudiantiles.

En barrios y escuelas de la ciudad de Salta, el tema de las fiestas de egresados volvió al centro de las charlas familiares luego del asesinato de un adolescente de 15 años en Alto Comedero, Jujuy, y de la agresión sufrida por un joven de 17 años en Rosario. Padres, docentes y vecinos salteños miran con atención estos episodios, ya que las formas de organización, los horarios y el contexto de ambos hechos son similares a los que se viven en la capital provincial durante noviembre y diciembre, cuando se multiplican los festejos de fin de curso.

Si bien estos casos se investigan en otras jurisdicciones, en la ciudad de Salta generaron preocupación por la participación de menores, el acceso al alcohol y la falta de adultos en los momentos críticos, sobre todo en las salidas a la vía pública. En distintos puntos de la capital provincial, sobre todo en la zona sur y en barrios densamente poblados, las familias comentan que temen que una pelea entre grupos termine en una tragedia similar.

Directivos de colegios salteños ya venían trabajando en protocolos internos para las fiestas de egresados, pero estos hechos reactivaron pedidos de mayor coordinación con municipios, fuerzas de seguridad y organizadores privados, tanto para reuniones en salones como para encuentros en viviendas particulares o en la calle.

Asesinato de un menor en Jujuy y su impacto en la ciudad de Salta

El hecho que encendió todas las alarmas fue el Asesinato de un adolescente de 15 años en el barrio Tupac Amaru–Bicentenario, en Alto Comedero, Jujuy. El chico fue atacado con un arma blanca en la madrugada del domingo, cuando salía de una fiesta de egresados junto a un amigo de 13 años, que también terminó herido. La víctima no vivía en ese barrio y había llegado solo para participar del festejo estudiantil.

Según los testimonios recabados por medios locales jujeños, los dos menores se habrían alejado de la casa donde se hacía la fiesta para comprar bebidas alcohólicas, momento en el que fueron interceptados por un grupo de jóvenes. Vecinos hablaron de una agresión rápida, motivada por disputas entre sectores barriales, lo que puso en evidencia conflictos previos que se trasladan a los eventos juveniles.

El adolescente asesinado recibió múltiples puñaladas y alcanzó a caminar unos metros antes de caer en la calle. Personal de emergencias médicas llegó hasta el lugar y trató de reanimarlo, pero finalmente se constató su muerte en el sitio. El chico de 13 años que lo acompañaba también sufrió heridas de arma blanca, aunque los médicos informaron luego que se encontraba fuera de peligro.

La investigación judicial en Jujuy derivó en allanamientos en distintos sectores de Alto Comedero. Dos jóvenes, una chica de 16 y un chico de 15 años, fueron señalados como presuntos responsables de la agresión, mientras que otros menores también fueron demorados. Todos quedaron a disposición del fuero de Menores, que tiene a cargo las próximas decisiones procesales.

Lo que miran las familias tras el asesinato en Alto Comedero

En la ciudad de Salta, el Asesinato del estudiante jujeño puso sobre la mesa varias discusiones que ya venían dándose de manera dispersa entre padres y docentes. La atención está puesta especialmente en cómo se organizan las fiestas de egresados, qué presencia tienen los adultos y qué pasa cuando los chicos salen a la calle. Muchos plantean dudas sobre controles en el consumo de alcohol y la circulación nocturna de menores en grupos grandes.

En barrios de la zona norte y sur de la capital provincial, vecinos comentan que en los últimos años se multiplicaron las reuniones estudiantiles en viviendas, con calles cortadas por vehículos, equipos de música a alto volumen y grupos de adolescentes hasta altas horas de la madrugada. Aunque en la mayoría de los casos no se registran incidentes graves, los recientes hechos en Jujuy y Rosario generaron inquietud sobre lo que podría pasar si una discusión escala sin mediación adulta.

Las comunidades educativas de la ciudad de Salta también vienen analizando cómo acompañar estos festejos. Algunas escuelas impulsan que las fiestas principales se hagan en salones habilitados, con seguridad privada y controles de ingreso, mientras que otras insisten en que haya listas de responsables adultos por curso, tanto dentro del evento como en los traslados de ida y vuelta.

Golpiza a un egresado en Rosario y paralelos con la vida nocturna salteña

El segundo caso que repercutió en la ciudad de Salta fue el de Rosario, donde un adolescente de 17 años terminó internado después de recibir un golpe en la cabeza durante una pelea a la salida de una fiesta de egresados. El enfrentamiento ocurrió en la vía pública, en una zona cercana al Mercado del Patio, y quedó grabado en un video que se viralizó en redes sociales.

La madre del joven relató que su hijo discutió con al menos dos chicos de su edad y que uno de ellos le propinó una trompada que lo dejó inconsciente en el asfalto. El afectado fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde los médicos detectaron una fisura ósea y un pequeño coágulo, por lo que deberá cumplir varias semanas de reposo y evitar actividad física.

En declaraciones públicas, la mujer reconoció que los adolescentes habían consumido alcohol, pero remarcó que una discusión no debería terminar en una agresión de tal magnitud. El video del ataque fue entregado a la Justicia rosarina como prueba para identificar a los agresores y avanzar con la causa penal correspondiente.

En la ciudad de Salta, este caso se comenta en redes sociales y grupos de padres como ejemplo de cómo una pelea breve puede causar daños serios, aun sin armas blancas. Además, muchos señalan la similitud con escenas que se repiten en zonas de boliches, peñas y fiestas privadas, donde grupos de chicos se concentran en esquinas o veredas tras la salida de los locales.

Debate en la capital provincial sobre controles y acompañamiento adulto

Los dos episodios —el Asesinato del joven en Alto Comedero y la golpiza en Rosario— alimentaron un debate que en la ciudad de Salta ya venía tomando fuerza: hasta dónde llega la responsabilidad de las familias, de las instituciones educativas y de los adultos que organizan o alojan fiestas de egresados. En distintos ámbitos se discuten posibles medidas para reducir riesgos sin impedir los festejos estudiantiles.

Entre las propuestas que se comentan en la capital provincial figuran reforzar la comunicación entre colegios y padres sobre horarios, lugares y condiciones de las reuniones; definir adultos de referencia en cada grupo de egresados; y fomentar que los encuentros masivos se realicen en espacios habilitados, con seguros, controles de acceso y protocolos de emergencia.

Mientras tanto, en Jujuy la causa por el Asesinato del adolescente de 15 años continúa bajo la órbita del Juzgado de Menores, que analiza la situación de los detenidos y la posible responsabilidad de los adultos que organizaron la fiesta. En Rosario, la Justicia trabaja con el material fílmico y los testimonios recolectados para esclarecer la agresión al joven de 17 años y determinar eventuales imputaciones.