Argentina cerró 2024 con un máximo histórico de presos: 121.443 personas privadas de libertad en cárceles de todo el país, y Salta quedó entre las provincias con mayor tasa de encarcelamiento, con 267 detenidos cada 100.000 habitantes, por encima del promedio nacional. El dato surge del último informe del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT), difundido en 2026, que detalla cómo creció la población penitenciaria, qué tipos de delitos concentran más presos y cuáles son las diferencias entre jurisdicciones en cuanto a condenas y procesados.
El relevamiento muestra que el sistema penitenciario argentino viene sumando presos de manera sostenida desde hace más de dos décadas, con fuertes contrastes entre provincias como Santa Fe, Córdoba o Buenos Aires, y con un punto de atención especial en la situación de Salta. A la par, el informe advierte que la capacidad de las cárceles no acompañó ese aumento y que la sobrepoblación se volvió una característica estructural.
Además de repasar las cifras globales, el CNPT ordena a las provincias según la situación procesal de los presos, marcando casos en los que casi toda la población carcelaria tiene condena, como Neuquén, y otros donde se mantiene un porcentaje alto de personas detenidas sin sentencia firme, como Formosa, Buenos Aires o Córdoba.
Récord de presos en 2024 y crecimiento sostenido de la población carcelaria
El CNPT informó que al 31 de diciembre de 2024 había 121.443 personas privadas de libertad en el sistema penitenciario argentino, el número más alto registrado hasta ahora. Según el organismo, en los últimos 25 años la cantidad de presos aumentó en promedio un 6% por año, lo que muestra una tendencia ascendente casi constante.
Esa curva solo se frenó en 2020, cuando la pandemia redujo transitoriamente el total de presos en las cárceles del país. Sin embargo, el alivio fue momentáneo: después de ese año, el crecimiento se retomó con más fuerza y, solo en 2024, el incremento interanual de la población penitenciaria fue del 7,1%, uno de los porcentajes más altos en todo el período analizado por el CNPT.
Entre 2015 y 2024, la cantidad de personas encarceladas en Argentina subió un 67,7%. El informe remarca que esa suba no fue pareja en todas las jurisdicciones: mientras algunas provincias tuvieron aumentos moderados, otras registraron saltos muy marcados. Santa Fe lidera el listado con una expansión del 244,8% de su población carcelaria en menos de una década, seguida por Santiago del Estero, con un 138,2%, y Córdoba, donde el número de presos creció un 116,6% y más que se duplicó en ese período.
En paralelo al incremento de presos, distintos distritos resolvieron ampliar la capacidad de alojamiento penitenciario, aunque esto no evitó la sobrecarga del sistema. El CNPT menciona, entre otros, proyectos en Buenos Aires, Jujuy, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán, pero aclara que una parte importante de esas nuevas plazas se destinó a trasladar personas detenidas en comisarías hacia unidades penitenciarias.
Cárceles sobrepasadas y posición de Salta en el mapa
A nivel nacional, la infraestructura penitenciaria quedó atrás frente al aumento de presos. El informe señala que las cárceles del país funcionan, en promedio, al 130,2% de su capacidad. Dicho de forma simple: donde hay espacio para 100 personas, hay alojadas 130. Esta situación es descripta como un problema estructural, que se sostiene incluso en provincias que incorporaron nuevas plazas en los últimos años.
En este contexto general, Salta aparece en el radar del CNPT por su alta tasa de encarcelamiento. El documento detalla que la provincia registra 267 personas privadas de la libertad cada 100.000 habitantes, cifra que se ubica por encima de la media nacional y que la deja entre los distritos con más alto nivel de encierro relativo en todo el país.
El informe agrupa a Salta dentro de un conjunto de provincias con tasas elevadas de presos por habitante, donde también se encuentran Córdoba, Mendoza, Buenos Aires y Santa Fe, todas con indicadores superiores al promedio argentino. Para tener un punto de comparación, la tasa nacional asciende a 258 personas encarceladas cada 100.000 habitantes, por lo que el valor salteño se ubica por encima de esa marca.
El CNPT aclara que Salta no es señalada como “la” provincia con mayor uso de la prisión, pero sí como una de las jurisdicciones donde el crecimiento del sistema penitenciario se muestra más intenso y donde el peso relativo del encarcelamiento es mayor respecto del promedio general.
Tipos de delitos y situación procesal de las personas privadas de libertad
El relevamiento también detalla por qué delitos están detenidas las personas privadas de la libertad. Los delitos contra la propiedad concentran el mayor porcentaje: 36,4% de los casos. En segundo lugar figuran los delitos contra las personas, con el 21,7% del total, y luego los delitos contra la integridad sexual, que abarcan al 20,5% de la población carcelaria. El CNPT reitera esos mismos porcentajes en otra sección del documento, subrayando el peso de los delitos contra la propiedad como principal causa de encierro.
Otro apartado relevante compara la situación procesal de los presos según la provincia. En el promedio nacional, el 62% de las personas privadas de libertad tiene condena, mientras que el 37,3% se encuentra procesado sin sentencia firme. En este punto, Neuquén sobresale con un 99,6% de condenados, y Chaco, Chubut y San Juan también se ubican por encima del 90% de causas resueltas.
En el extremo opuesto aparecen provincias donde la proporción de presos sin condena es más alta que la media del país. El informe menciona que en Formosa el 51% de la población carcelaria no tiene sentencia firme, en Córdoba el porcentaje llega al 49%, en Buenos Aires al 43% y en Misiones al 39%. Para el caso de Formosa, el CNPT detalla explícitamente que el cuadro se reparte entre un 49% de personas condenadas y un 51% sin condena definitiva.
La tabla de referencia incluida por el organismo destaca cuatro jurisdicciones: Neuquén, con un 99,6% de personas condenadas; Chaco, con más del 90%; Formosa, con un 49% de condenas y un 51% de presos sin sentencia firme; y Salta, que figura con una posición intermedia en materia procesal y con una tasa de 267 personas privadas de la libertad cada 100.000 habitantes.

