sábado, julio 11, 2026

Argentina festejó en Bolivia con el título del Sudamericano Sub-12 de tenis

El equipo masculino cerró el torneo sin derrotas, venció a Perú en la final y sumó boletos para futuras competencias fuera de Sudamérica.

Argentina se quedó con el Sudamericano Sub-12 de tenis en Bolivia y cerró el torneo como campeón invicto. El seleccionado masculino derrotó a Perú por 2-0 en la final que se jugó en Santa Cruz de la Sierra, dentro del Club de Tenis Santa Cruz, y así completó una campaña sin caídas. Además del título, el equipo aseguró la clasificación para el Mundialito de Perú y para otro certamen previsto en Kazajistán. En la rama femenina, también dentro del Sudamericano Sub-12, la delegación nacional terminó en el octavo puesto tras su participación en territorio boliviano.

El recorrido del conjunto argentino tuvo varios cruces exigentes, aunque siempre logró sostener la ventaja en la cancha. Primero superó la fase de grupos con triunfos frente a Uruguay, Venezuela y Paraguay. Después dejó afuera a Colombia en la siguiente instancia y, ya en el partido decisivo, volvió a mostrar firmeza para cerrar la definición contra Perú. De ese modo, Argentina sumó un nuevo campeón en una categoría de base del tenis regional.

El plantel masculino estuvo integrado por Santiago Martín Chacur, Conrado Rossi y Agustín Berlocq, con Gonzalo Pressón como capitán. En el equipo femenino jugaron Emilia Dellavedova, Morella Stancanelli D’Arcangelis y Brunella Demarchi, mientras que Luciana Sarmenti estuvo al frente de esa formación. La consagración del equipo de varones llegó después de una semana completa de competencia internacional por equipos, una experiencia que el cuerpo técnico vinculó con la formación de los chicos más allá del resultado.

Argentina fue campeón invicto en el Sudamericano Sub-12 de tenis

La campaña del seleccionado masculino no dejó dudas en los números. En la etapa inicial venció a Uruguay por 3-0, luego superó a Venezuela por 2-1 y más tarde derrotó a Paraguay por 3-0. Con esos resultados, el equipo avanzó en el cuadro y mantuvo el paso firme en una competencia que reunió a varios de los mejores proyectos de la región en esta edad.

Ya en la instancia siguiente, Argentina enfrentó a Colombia y ganó por 2-1. Ese cruce fue el paso previo a la final y terminó de confirmar la regularidad del conjunto dirigido por Pressón. Después, en el duelo por el título, los chicos argentinos lograron un 2-0 sobre Perú y se quedaron con el campeonato en Santa Cruz de la Sierra.

Ese cierre sin derrotas no solo le dio al equipo el trofeo continental. También aseguró la clasificación para el Mundialito de Perú y para el torneo que se disputará en Kazajistán, donde deberá medirse con seleccionados de Asia, África y Oceanía. En ese marco, el Sudamericano Sub-12 funcionó como una escala importante para una camada que ahora tendrá roce con rivales de otras regiones del mundo.

En paralelo, la participación argentina en la rama femenina terminó con el octavo lugar. La delegación estuvo compuesta por Dellavedova, Stancanelli D’Arcangelis y Demarchi, bajo la conducción de Sarmenti. Así, mientras el cuadro masculino celebró el título, el equipo femenino completó su recorrido en el mismo certamen continental.

El capitán puso el foco en la formación antes que en el resultado

Después de la consagración, Pressón explicó que el título aparece dentro de un trabajo más amplio con las categorías formativas. En ese punto, remarcó que ganar ayuda, aunque no es el centro de la evaluación en edades tempranas. “Obviamente que siempre ganar motiva. No es lo más importante a esta edad; el resultado no es lo que importa. Sí importan el rendimiento y otras cuestiones. Esta es la primera competencia internacional por equipos para ellos y considero que nunca hay una segunda oportunidad para una primera buena impresión”.

Según detalló el entrenador, la idea de la Asociación Argentina de Tenis no se limita a sumar victorias ni a mirar solo una planilla con parciales, sets o resultados. El objetivo, de acuerdo con su explicación, apunta a preparar a los jugadores para el paso hacia el profesionalismo y también para lo que implica competir con la camiseta nacional en un torneo oficial.

En esa misma línea, Pressón señaló: “Trabajamos mucho para que los chicos disfruten desde el minuto uno. Que comprendan que ponerse la celeste y blanca es muy lindo, pero también una responsabilidad. Nuestro objetivo a largo plazo es que se desarrollen, lleguen al profesionalismo y quieran representar siempre a la Argentina”. La frase resume una postura que atraviesa cada concentración, cada viaje y cada competencia por equipos.

Además, el capitán valoró lo que enseñan este tipo de campeonatos, que son distintos a los cuadros individuales del circuito juvenil. “Este tipo de torneos enseña que a uno le puede tocar jugar, alentar, ser sparring o estar listo para entrar en cualquier momento. Todo eso genera muchísimo aprendizaje”. En otras palabras, el torneo no solo puso a prueba golpes, devoluciones o cierres de set, sino también la convivencia y la adaptación al rol que le toca a cada integrante.

Tenis de base: hábitos, preparación física y trabajo mental

Pressón también describió qué aspectos se trabajan con más atención en una categoría como la Sub-12. Explicó que el rendimiento no depende únicamente de pegar bien de derecha o de sostener un peloteo largo desde el fondo de la cancha. Para el cuerpo técnico, cuentan el descanso, la hidratación, la comida, la recuperación y la forma de administrar la energía a lo largo de varios días de competencia.

Sobre ese punto, indicó: “Uno puede tener muy buen tenis, pero si no hace las cosas de la mejor manera llega a los últimos días muy cansado, física o emocionalmente, y ahí da ventaja”. La observación conecta con una exigencia habitual de los torneos por equipos, donde no alcanza con resolver un solo partido: hay que sostener el nivel jornada tras jornada.

Al explicar la metodología, el entrenador mencionó cuatro ejes para el crecimiento de un jugador: la preparación técnica, la táctica y estratégica, el trabajo físico y las habilidades mentales. En el plano técnico, precisó que buscan consolidar patrones de movimiento útiles para el futuro, sin mirar solo la urgencia de ganar un punto o un partido en estas edades. “Para mí esta es la edad sensible para aprender todo. El foco no está en el resultado, sino en el rendimiento, el aprendizaje y el desarrollo. Lo que se aprende bien acá después se potencia en el alto rendimiento”.

En la parte corporal, definió como base el “ABC del tenis”: agilidad, balance y velocidad. Y en el costado mental, dijo que el trabajo apunta a reforzar la autoconfianza, el manejo emocional, la motivación y la concentración. “El gran desafío es que puedan rendir al máximo cuando se ponen la celeste y blanca. Después se puede ganar o perder, pero lo importante es expresar todo el potencial”.

El campeón argentino también se apoya en la competencia federal

Para Pressón, la capacidad de Argentina para seguir produciendo tenistas competitivos no responde a un único motivo. El capitán vinculó ese proceso con el talento de los jugadores, el rol de los formadores y la existencia de academias en distintos puntos del país. “Siempre tenemos muchísimo talento, pero además contamos con grandes formadores y academias en todo el país. Cada uno tiene su identidad y eso enriquece muchísimo el desarrollo”.

Dentro de esa estructura, también destacó la importancia del circuito nacional, porque expone a los chicos a superficies, ritmos y contextos variados. “Nuestro circuito recorre regiones completamente distintas, desde Mendoza hasta Neuquén, pasando por Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Salta. Esa diversidad hace crecer a los chicos y la competencia interna hace que todos se potencien”. La mención a Salta aparece como parte de ese mapa deportivo que alimenta la base del tenis argentino.

Cuando habló de esta camada que logró el título, el entrenador eligió resaltar rasgos que no se ven en un marcador de 2-0 o 3-0. “Lo que más me gusta de esta camada es el amor que tienen por el tenis, las ganas de progresar y de competir”. Más adelante insistió en que una semana exitosa no depende solo del trofeo conseguido. “No porque ganes un torneo sos el mejor del mundo, ni porque pierdas sos el peor. Nosotros trabajamos sobre procesos. Haber ganado el Sudamericano está buenísimo, pero para mí la semana ya había sido un éxito desde el primer día”.

En el cierre de su explicación, también incluyó hábitos de convivencia que considera parte de la formación diaria. “Siempre cito al profesor Alejandro Sabella: el ‘buenos días’, el ‘por favor’ y el ‘gracias’. El respeto hacia quienes trabajan en el hotel, en el club o en el aeropuerto también forma parte de la formación”. Y al referirse a lo que significa representar a la entidad nacional, agregó: “Vestir la celeste y blanca es lo más alto que uno puede tener. Cada vez que me pongo la camiseta de la Asociación Argentina de Tenis siento una emoción muy grande y un compromiso enorme. Eso es lo que tratamos de transmitirles a los chicos”.