Desde el 1 de diciembre de 2025 rige una nueva escala de impuesto interno a cada automovil 0 km fijada por ARCA, que sube el valor desde el cual se empieza a pagar el tributo. Con esta actualización, varios modelos que antes quedaban alcanzados por la carga impositiva ahora pueden salir de la lista gravada, lo que abre la puerta a posibles bajas de precios al público. La medida alcanza a autos, motos, velocípedos y vehículos preparados para acampar, y su impacto final dependerá de la política comercial de cada terminal.
ARCA sube el umbral del impuesto y cambia la frontera de precios
La Administración de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) aplicó una modificación clave en la escala de impuestos internos que afecta directamente al mercado de vehículos nuevos. El organismo fijó un nuevo piso de tributación que redefine qué automovil 0 km pagará impuesto interno y cuál quedará afuera del gravamen. Esta actualización ya está en plena vigencia y comenzó a reflejarse en las listas mayoristas de las terminales.
La base imponible se elevó a $74.314.009,43 de precio de fábrica, sin considerar el IVA. A partir de esa cifra, se empieza a aplicar el impuesto interno. Según los cálculos técnicos, esto implica que los modelos cuyo valor final en concesionario llega hasta aproximadamente $102.600.000 quedan exentos de la alícuota, siempre que las terminales mantengan márgenes y estructuras de costos similares a las actuales.
Previo a este cambio, hasta el 30 de noviembre de 2025, el límite era bastante menor: los vehículos con precio de fábrica igual o superior a $63.166.936,50 estaban alcanzados por la primera escala, con una tasa del 18%. Ese porcentaje se trasladaba completo a la etiqueta de precio que ve el comprador en el salón de ventas, lo que podía empujar los valores de algunos modelos hasta el entorno de los $85.600.000, aun cuando apenas superaban el umbral anterior.
El tributarista Sebastián Domínguez explicó que el ajuste decidido por ARCA representa un incremento del 17,65% en el piso de tributación. Con ese corrimiento hacia arriba, varios modelos que estaban pegados al límite anterior pasan a ubicarse por debajo de la nueva barrera y, por lo tanto, dejan de pagar la carga interna. Este movimiento, detalló, genera un margen teórico para recortar precios en algunos segmentos de autos de gama media-alta y alta.
En la práctica, la resolución abarca no solo a los vehículos destinados al traslado de personas, sino también a motocicletas, velocípedos y unidades equipadas para acampar. Todos estos rubros quedan comprendidos dentro de la misma escala, lo que hace que la decisión de ARCA tenga impacto transversal en distintas líneas de productos que se venden tanto en Salta como en el resto del país.
Rebajas potenciales en el automóvil 0 km y el rol de las automotrices
De acuerdo con las estimaciones de Domínguez, la suba en el piso del impuesto puede traducirse en una baja relevante del valor final de ciertos modelos. Si un automovil 0 km deja de pagar impuesto interno, el precio al público podria reducirse hasta un 13,71%, siempre que las terminales y concesionarias no modifiquen sus márgenes brutos. En pesos, esa rebaja máxima rondaría los $16.311.923 para los casos que estaban justo dentro de la escala y ahora quedan afuera.
El especialista mencionó que, para llegar a esas cifras, se considera un escenario teórico donde se mantienen congelados el precio de fábrica neto y el margen comercial de las agencias. En ese contexto, los clientes podrían ver una reducción del orden de los $16.300.000 en algunos modelos cuya lista actual todavía incorpora la carga del 18% de impuesto interno. Sin embargo, esa es una situación de laboratorio que después se cruza con definiciones comerciales propias de cada marca.
Domínguez también señaló que el recorte de la alícuota no necesariamente se trasladará de manera plena al precio de vidriera. El motivo es que, en los últimos meses, varias terminales ajustaron su estrategia de precios para amortiguar el efecto de la devaluación del peso y evitar que sus modelos se metieran en la escala de impuestos internos. En muchos casos se optó por frenar subas o incluso recalibrar a la baja algunas listas para no traspasar el viejo umbral.
Con la nueva escala de ARCA, parte de ese margen liberado podría ser utilizado por las compañías para recomponer paulatinamente los precios que habían pisado. Esto implica que ciertas marcas podrían elegir aprovechar la eliminación del impuesto para recuperar rentabilidad, en lugar de reflejar en forma completa la baja potencial del 13,71% en el precio final al público.
Por ello, el efecto concreto en el bolsillo de quien busca un cero kilómetro en Salta o en cualquier otra provincia se definirá modelo por modelo y marca por marca. La combinación entre la estructura del nuevo impuesto, las políticas de precios de las terminales y, además, la evolución del tipo de cambio terminará delineando qué porcentaje de la quita se transforma en una rebaja visible para el comprador.
Impacto macroeconómico y alcance de la medida de ARCA
Desde una mirada macroeconómica, el ajuste de la escala por parte de ARCA se suma a otras decisiones impositivas que buscan reacomodar tributos en un contexto de inflación alta y variaciones frecuentes del dólar. Al mover el umbral, el organismo intenta recalibrar el alcance real del impuesto interno sobre el automovil y otros vehículos, ya que la suba de precios generalizada había llevado a que cada vez más modelos ingresaran en la categoría gravada sin cambios formales en la norma.
En paralelo, la devaluación reciente presionó los costos de producción y de importación de partes, lo que empujó a las terminales a revisar sus listas de precios con mayor frecuencia. Según la explicación de Domínguez, muchas marcas tomaron decisiones defensivas para no cruzar el límite de la escala, justamente mientras esperaban una actualización oficial de la base. Con la resolución ya vigente, el mercado queda a la expectativa de cómo se ordenarán los nuevos valores de referencia y cuáles serán los modelos que terminarán beneficiados con una reducción en la carga tributaria.
La resolución de ARCA establece que los vehículos con precio de venta al público de hasta alrededor de $102.600.000 queden fuera del impuesto interno, siempre que su precio de fábrica no supere los $74.314.009,43. De esta manera, la incidencia concreta de la medida se verificará en el segmento de unidades que se ubican cerca de ese rango, mientras que los modelos de valores muy superiores seguirán tributando bajo las alícuotas vigentes.
En síntesis, el cambio normativo ya está operativo y su resultado se verá reflejado en las próximas semanas en las listas oficiales que publiquen las automotrices, tanto para autos y motos como para velocípedos y vehículos equipados para acampar.
Fuente:ambito financier

