ARCA bloqueará tarjetas, transferencias, pagos con QR y billeteras virtuales en 2026

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) puso en marcha un esquema de control que cambia de lleno el mapa de los pagos electrónicos en la Argentina. A partir de ahora, bancos, emisoras de tarjetas y empresas fintech podrán inmovilizar de forma automática transferencias, operaciones con códigos QR, tarjetas y billeteras virtuales cuando se detecte un CUIT catalogado con alto riesgo fiscal. El mecanismo alcanza todo el sistema financiero formal y se apoya en una base de datos centralizada que administra el propio organismo.

El eje del sistema es la llamada Base de Contribuyentes no Confiables, un listado de personas físicas y empresas sobre las que pesan alertas por posibles irregularidades impositivas. En cuanto un CUIT ingresa en ese padrón, las entidades financieras quedan habilitadas para trabar distintas formas de pago digital sin necesidad de una autorización judicial previa, una vez verificadas las inconsistencias declaradas por ARCA.

La medida se da en un contexto donde el uso de medios electrónicos y de billeteras virtuales concentra una porción cada vez mayor de las operaciones cotidianas de consumo, cobros y pagos, tanto en grandes centros urbanos como en provincias del interior como Salta. Según el organismo recaudador, el objetivo es reforzar los controles sobre el flujo de dinero que circula por el sistema formal y reducir maniobras que generen “riesgos fiscales concretos”.

ARCA y la nueva base de contribuyentes no confiables

El padrón de la Base de Contribuyentes no Confiables retoma lineamientos que utilizaba la ex AFIP, pero con criterios más afinados de seguimiento. ARCA concentra allí a quienes muestran incumplimientos reiterados o diferencias fuertes entre lo que declaran y el movimiento real de plata. Se incluyen casos donde las declaraciones juradas llegan incompletas, con datos que no cierran o con montos que no se condicen con la actividad económica que se informa.

En esa nómina también se incorporan contribuyentes cuyos gastos, facturación y patrimonio no guardan proporción entre sí. Por ejemplo, situaciones donde una empresa reporta ingresos bajos, pero presenta movimientos bancarios elevados o un nivel de bienes registrados que no coincide con esos números. Para ARCA, este tipo de brechas constituye una señal concreta de riesgo impositivo.

La incorporación de un CUIT a este listado puede deberse, entre otros motivos, a movimientos de dinero sin respaldo documental suficiente, diferencias notorias en las ventas facturadas o la falta de correlación entre la actividad declarada y lo que efectivamente se observa en el circuito financiero. Desde el organismo señalaron que “la restricción se mantiene hasta que el contribuyente regulariza su situación”, dejando en claro que el bloqueo no es permanente, pero sí se sostiene mientras persistan las inconsistencias.

Como paso operativo, una vez que ARCA confirma el encuadre de riesgo y registra el CUIT en la base, la información se comparte con el sistema financiero. Desde ese momento, las entidades pueden aplicar el congelamiento de instrumentos de pago alcanzados, lo que en la práctica implica cambiar la operatoria diaria de quienes estén bajo observación fiscal.

Bloqueos sobre cuentas, QR y billeteras virtuales coordinados con el BCRA

El despliegue de este esquema se articula directamente con el Banco Central de la República Argentina (BCRA). El BCRA instruyó a bancos y proveedores de servicios de pago a reaccionar frente a las comunicaciones de ARCA, de manera que el bloqueo de transferencias, tarjetas, QR o billeteras virtuales se concrete en forma casi inmediata cuando se emite una alerta oficial.

Las limitaciones abarcan un abanico amplio de operaciones: transferencias bancarias tradicionales, cobros y pagos a través de códigos QR, uso de tarjetas de crédito, débito y prepagas, así como cualquier movimiento en billeteras virtuales. También se incluyen los cobros electrónicos que realizan comercios y plataformas digitales, tanto en puntos de venta físicos como en canales online.

Para los negocios, locales o emprendimientos que dependen de las ventas con tarjeta o QR, la imposibilidad de usar estos medios significa no poder cobrar por esas vías mientras dure el bloqueo. En la práctica, si un comercio es incorporado al padrón de alto riesgo fiscal, puede ver suspendidos los cobros que recibe por terminales de pago, enlaces de cobro y sistemas de facturación asociados a billeteras virtuales.

Durante el período en que rige la medida, el acceso a los medios de pago electrónicos queda fuertemente restringido. Esto incluye la operatoria diaria de cuentas bancarias y de productos de fintech, que son los canales utilizados por millones de usuarios para pagar servicios, enviar dinero o realizar compras. El levantamiento del bloqueo se supedita a que ARCA revise la situación fiscal y reciba las aclaraciones y documentos que considere suficientes para descartar las alertas detectadas.

Cómo consultar el estado del cuit y regularizar ante ARCA

Para que las personas y las empresas puedan verificar si están alcanzadas por este régimen, ARCA incorporó en su portal institucional una sección específica. La consulta se realiza a través del apartado “Estado administrativo del CUIT”, donde se indica si el contribuyente figura o no en la Base de Contribuyentes no Confiables. Desde ese mismo espacio digital también se habilita el inicio del trámite de regularización.

El procedimiento contempla la carga de documentación de respaldo, la rectificación de declaraciones juradas que se hayan presentado con errores u omisiones y la cancelación de obligaciones que aparezcan pendientes. Una vez que ARCA termina de analizar la información presentada y da por concluido el proceso de revisión, envía una notificación al sistema financiero para que se restituya el uso normal de cuentas, tarjetas, transferencias y las billeteras virtuales asociadas al CUIT involucrado.

Según detalló el organismo, este circuito forma parte de una política más amplia orientada a aumentar el control fiscal sobre los medios de pago electrónicos en todo el país, en un escenario donde las operaciones digitales concentran una porción central de las transacciones económicas formales.