Las amenazas por un presunto tiroteo en la Escuela Normal y en otros colegios de Salta mantuvieron este viernes una fuerte preocupación entre familias, estudiantes y equipos directivos. Los mensajes, escritos en paredes y accesos de establecimientos educativos, mencionaban un “tiroteo” para esta jornada y provocaron que muchos padres decidieran acompañar a sus hijos hasta la puerta o quedarse a la espera de novedades. Mientras tanto, seguía la investigación para identificar a quienes dejaron las pintadas y se reforzaban controles junto con la Policía.
Con el correr de las horas, el tema dejó de estar concentrado en un solo punto. Si bien la primera referencia había surgido en el colegio Araoz, en la zona sur de la ciudad, luego aparecieron menciones a otros establecimientos, entre ellos la Escuela Normal y la Técnica 3139 General Martín Miguel de Güemes. También trascendió que podría haber más instituciones alcanzadas por mensajes similares.
La Escuela Normal fue uno de los puntos donde más se sintió la preocupación
En la ex Escuela Normal, donde funcionan los niveles primario y secundario, varias familias se acercaron desde temprano para acompañar a los alumnos y esperar definiciones. La escena se repitió durante la mañana de este viernes, con padres atentos a cualquier novedad y consultando entre ellos lo que sabían por medio de sus hijos.
Una madre contó que hasta ese momento no habían recibido una explicación directa de parte de las autoridades del establecimiento, aunque relató lo que circulaba entre los estudiantes. “Lo que sí sabemos, de parte de los chicos, es que es como un desafío, no es que los chicos participen sino que es un desafío a nivel nacional y bueno la convocatoria parece que se hace presente pero parece que solamente es escribir”, dijo.
Entre las alumnas consultadas también predominó la incertidumbre. Algunas pusieron en duda la veracidad de la amenaza y plantearon que podía tratarse de una maniobra para alterar la jornada escolar. “No sabemos, porque puede ser que sea como puro chamuyo para que cancelen las clases”, señalaron. Otra estudiante comentó que les habían informado que “iba a venir la policía, algo así, para controlar las cosas e igual iba a haber clases”.
Además, una de las chicas explicó cómo se habló del tema en su casa. “No creen mucho, pero que cualquier cosa llame a mi papá”, contó. También marcó sus dudas por la coincidencia de las amenazas en varios lugares al mismo tiempo: “Es extraño, porque es raro que sea todo el mismo día y justo hoy que viene lo de la Promo. O sea, es muy extraño; la verdad no sé de dónde vendrá todo esto”.
Las amenazas y el temor a un tiroteo abrieron discusiones sobre controles en las escuelas
La circulación de estos mensajes no quedó limitada a una sola institución. En distintos puntos de la capital salteña se observó una mayor presencia de padres en los ingresos de los colegios, una postal que mostró el nivel de inquietud que se había instalado durante la mañana. En varios casos, las familias optaron por no retirarse enseguida y quedarse cerca hasta saber cómo seguía la situación.
En otro establecimiento incluso se evaluó la posibilidad de revisar mochilas de los alumnos como medida preventiva. Esa alternativa generó posiciones distintas entre quienes pedían controles más estrictos y quienes advertían sobre las implicancias de avanzar con ese tipo de decisiones dentro del ámbito escolar.
La preocupación se volvió más fuerte porque en los últimos días hubo advertencias similares en escuelas de al menos 5 provincias del país. Esa referencia nacional empezó a pesar también en Salta: mensajes que antes podían ser tomados como una broma pasaron a leerse con otra gravedad por parte de la comunidad educativa.
La investigación seguía abierta y también hubo reportes en la Técnica 3139
Desde el Ministerio de Educación informaron que trabajaban junto a la Policía para encontrar a los responsables de los mensajes y reforzar controles en los establecimientos mencionados. En paralelo, continuaba la pesquisa sobre la autoría de la advertencia detectada en una institución de la zona sur.
En la Técnica Martín Miguel de Güemes, una madre relató a FM Lup 94.7 que el día anterior había visto presencia policial en el lugar, aunque durante la mañana de este viernes no observaba efectivos. “Vino ayer la policía, pero ahora no vemos que esté la policía. Esto que hicieron me parece malísimo. Se viene a estudiar, no a hacer estas maldades, vine a dejar a mi hijo y me tengo que ir al trabajo; espero que no pase nada, que esté todo bien”, expresó.
La misma mujer insistió con la necesidad de prevención y explicó cómo se enteró de lo ocurrido. “Espero que venga la policía. No creo que pase nada malo, pero hay que prevenir; me enteré cuando salió mi hijo. Le dije que no se preocupe. No tenía tanto miedo, viste que siempre joden los chicos”.
Por su parte, estudiantes de la Escuela Normal dijeron que no recordaban antecedentes graves dentro del establecimiento. Según contaron, más allá de algunas peleas, no tenían memoria de episodios en los que alguien hubiera llevado un arma a la escuela.

