Aluvión en el campo salteño: graves daños al tabaco y alerta por seguros rurales insuficientes

Un violento aluvión sorprendió a productores del campo en Cerrillos y el Valle de Lerma, dejó una camioneta 0 km inutilizada y afectó miles de hectáreas de tabaco en plena cosecha. Agricultores de distintas zonas de Salta advirtieron que los temporales recientes, con lluvias extremas y viento fuerte, expusieron la fragilidad de los caminos rurales y la falta de coberturas de seguro frente a inundaciones, en un momento clave para la economía tabacalera provincial.

El reciente aluvión que azotó el campo salteño en el Valle de Lerma dejó un saldo profundo: una camioneta modelo 2024 destruida, caminos rurales rotos y un fuerte impacto sobre el tabaco en Cerrillos, La Merced y Rosario de Lerma. Productores de la zona advirtieron que la tormenta se desencadenó sin aviso y coincidieron en que la falta de seguros específicos contra inundaciones en el campo agrava las pérdidas económicas.

El caso más visible es el de Sergio Parra, productor agropecuario de Cerrillos, cuya camioneta nueva quedó fuera de servicio luego de ser arrastrada por el agua y el barro cuando recorría un camino tabacalero. El episodio ocurrió en medio de una lluvia que acumuló cerca de 100 milímetros en menos de una hora, generando un aluvión que complicó seriamente la circulación rural.

Al mismo tiempo, en fincas de Colonia Santa Rosa, en el norte provincial, se reportaron daños importantes por un temporal de viento, lo que derivó en la declaración de la emergencia agropecuaria para esa región. La combinación de granizo, lluvias intensas y ráfagas fuertes golpeó a diferentes producciones hortícolas y frutícolas.

aluvión arrastró una camioneta nueva y complicó caminos rurales del campo tabacalero

En la zona tabacalera de Cerrillos, el aluvión sorprendió a Parra mientras manejaba junto a su esposa por un camino rural del Valle de Lerma. Sin tiempo para reaccionar, la corriente de barro y agua desbordada desestabilizó el vehículo y lo terminó arrojando contra un alambrado. Según relató, el agua ingresó por el vidrio y el motor se inundó por completo.

La camioneta, con menos de 30.000 kilómetros de uso, quedó ahora detenida bajo una planta de mora, a la espera de la inspección del seguro. Parra la describió como una pérdida total y detalló que el motor se llenó de agua, quedando inutilizado. Contó que pudieron salir por sus propios medios y buscar refugio hasta que el agua bajó, pero el vehículo nunca volvió a encender.

El productor remarcó que no recibió ningún tipo de alerta climática previa y atribuyó a esa ausencia de advertencias el hecho de haber quedado en medio del fenómeno: explicó que circulaba por los lotes de tabaco cuando, sin anuncios oficiales, se desató la tormenta más intensa de los últimos años en esa zona.

Parra calificó lo ocurrido como un episodio atípico por la intensidad de la lluvia y la rapidez con la que se formó la masa de agua y barro. Señaló que en menos de una hora cayeron casi 100 milímetros y que la pendiente natural del terreno favoreció el avance del aluvión sobre los caminos rurales, perjudicando tanto a vehículos como a la logística diaria de las fincas.

Luego del temporal más fuerte, el clima cambió y regresó el calor intenso. Sin embargo, el domingo siguiente se registró otra tormenta con granizo, que terminó de agravar el cuadro sobre las plantaciones. De acuerdo con sus cálculos, unas 2.000 hectáreas de tabaco resultaron afectadas en la región, lo que equivale aproximadamente al 40% de la superficie tabacalera en esa franja del Valle de Lerma.

el aluvión golpeó al tabaco en plena cosecha y puso en jaque al sistema de seguros rurales

El momento elegido por el clima no podría haber sido peor para el sector: el aluvión y el granizo llegaron con el tabaco en plena cosecha. Parra recordó que el ciclo productivo comienza en invierno con los almácigos, continúa con el trasplante a campo abierto en septiembre, sigue con el crecimiento y la floración en diciembre y entra en la fase de cosecha entre ese mes y fines de febrero.

En ese punto del calendario, los productores empiezan a recuperar la inversión realizada durante meses. Por eso, el daño causado por el aluvión y las tormentas se siente con más fuerza en la caja diaria del productor: se pierde hoja lista para cortar, se frena la logística y se incrementa el riesgo sanitario por exceso de humedad en planta.

El estado de los caminos rurales tras el aluvión complica seriamente la salida de la producción. Parra describió que las rutas internas de tierra quedaron muy deterioradas, con huellones profundos y tramos casi intransitables para camiones y camionetas. Esto demora el retiro del tabaco de los lotes y eleva costos de transporte y mantenimiento de vehículos.

En cuanto a los cultivos, el productor indicó que el tabaco “no se la bancó” ante semejante volumen de agua y advirtió sobre el riesgo de enfermedades fúngicas por la saturación de humedad. También mencionó perjuicios en el ají, mientras que señaló que la chía no habría sufrido un impacto inmediato por encontrarse en una etapa menos sensible de su desarrollo.

El maíz, en cambio, mostró una reacción distinta. Según su mirada, al estar en una fase inicial de campaña y ser un cultivo que tolera bien la humedad, podría incluso haberse visto beneficiado por las lluvias abundantes en esta etapa puntual, aunque aclaró que todavía es temprano para evaluar rindes.

seguros de granizo, inundación y viento: qué coberturas tiene hoy el campo salteño

El temporal dejó expuesta la estructura de seguros que maneja el sector tabacalero del Valle de Lerma. Parra explicó que en la región es habitual contratar coberturas contra granizo sobre los cultivos, algo que él mismo tiene desde hace más de 15 años. Comentó que los peritos ya evaluaron sus lotes y le reconocerían alrededor del 80% del daño causado por las piedras, lo que le permitiría cubrir los costos de producción.

Sin embargo, aclaró que prácticamente no existen pólizas específicas contra inundaciones y viento para los cultivos. Señaló que, hasta hace cuatro o cinco años, estos eventos no eran considerados habituales en la zona, pero que en las últimas campañas se volvieron más frecuentes, dejando al descubierto un vacío en la oferta de seguros agrícolas para este tipo de riesgos.

También detalló que el seguro de granizo en el tabaco funciona como un sistema de reparto interno dentro del propio sector, donde los productores aportan a un fondo común. Cuando los siniestros se concentran y superan cierto umbral de superficie afectada, como las 3.000 hectáreas, el esquema entra en tensión y los montos a cobrar se reducen para todos los asegurados.

En el caso de su camioneta, la situación fue distinta. Parra contó que en la zona la mayoría de los dueños de vehículos rurales contrata seguros limitados, principalmente contra terceros, porque el robo de vehículos no suele ser un problema frecuente. En su caso particular, al momento de comprar la unidad decidió pagar una póliza contra todo riesgo, lo que ahora le permitirá enfrentar la pérdida total del rodado con respaldo de su aseguradora.

viento fuerte y emergencia agropecuaria en fincas del norte salteño

Mientras el Valle de Lerma lidiaba con el aluvión y el granizo, otra área productiva de Salta sufría un fenómeno distinto. En Colonia Santa Rosa, cerca de Orán y a unos 170 kilómetros al norte de Cerrillos, la “Finca La Trinidad”, administrada por el productor Fernando Ortiz bajo la marca Productos Don Cirilo, atravesó un evento extremo de viento.

Ortiz se dedica a una producción diversificada que incluye tomates, pimientos, zapallitos, angolitas, berenjenas, distintos zapallos y una fuerte orientación frutícola con bananas, maracuyá y mango. Desde la empresa describieron a la zona como de clima tropical, muy favorable para estas frutas y hortalizas, pero detallaron que el 21 de enero un huracán local provocó daños importantes en los cultivos y estructuras, motivo por el cual se declaró la emergencia agropecuaria en ese sector del norte salteño.