Alerta en Salta: qué conviene tener preparado ante tormentas y sismos

Un especialista detalló medidas para familias salteñas ante lluvias concentradas, cables caídos y movimientos sísmicos.

La alerta y la preparación previa fueron los puntos centrales de las recomendaciones difundidas para vecinos de la ciudad de Salta y otras localidades ante tormentas intensas y sismos. León Chanchalay, meteorólogo y responsable de Prevención Urbana de Metán, explicó que las familias deben reconocer los riesgos de su vivienda, evitar desplazamientos durante lluvias fuertes y contar con elementos básicos para una emergencia. También advirtió sobre calles anegadas, cables caídos y la necesidad de actuar con calma frente a un movimiento sísmico en Salta.

Las indicaciones fueron expuestas por Chanchalay durante una entrevista en el programa Divinas y Picantes, de FM Ya 91.3, conducido por Ivana López. El especialista puso el foco en las acciones que pueden definirse antes de que ocurra un episodio de riesgo.

Según señaló, las medidas no pueden aplicarse de la misma manera en todos los hogares. Las condiciones de una vivienda urbana son diferentes de las que enfrentan familias que viven cerca de ríos, quebradas o sectores al pie de monte.

Tormentas intensas: los riesgos que pueden aparecer en la vía pública

Chanchalay indicó que, en los últimos años, se registraron lluvias muy fuertes concentradas en poco tiempo. Este tipo de precipitaciones puede superar la capacidad de escurrimiento y generar problemas en distintos puntos de la provincia.

El meteorólogo mencionó episodios de alrededor de 100 milímetros en pocos minutos. Además, precisó que durante el último verano hubo zonas donde se acumularon cerca de 200 milímetros en un lapso de cuatro o cinco horas, una situación que puede complicar especialmente a los sectores próximos a zonas de monte y pendientes.

Ante una tormenta de gran intensidad, recomendó permanecer dentro de la casa y limitar las salidas. Los vientos pueden provocar la caída de ramas, postes o tendidos eléctricos, por lo cual el tránsito por calles y veredas puede sumar peligros para los vecinos salteños.

Uno de los escenarios advertidos es la presencia de cables caídos en lugares cubiertos por agua. En una calle anegada, el tendido eléctrico puede no verse y representar un riesgo de descarga para quienes intenten cruzar.

Tampoco aconsejó atravesar badenes, calles inundadas ni sectores donde el agua corra con fuerza. Debajo de la superficie pueden quedar ocultos pozos, tapas de registros desplazadas u otros obstáculos.

“Lo más recomendable es no salir y estar atento a las recomendaciones de los equipos de seguridad”, explicó Chanchalay. En esas situaciones, señaló la participación de Defensa Civil, Protección Civil y la Policía.

La mochila de emergencia debe adaptarse a cada vivienda

Como parte de la organización familiar, el responsable de Prevención Urbana de Metán propuso disponer de una mochila lista para usar. Entre los recursos mencionados figuran agua, alimentos livianos como galletas, documentación personal, una radio portátil y una manta.

El contenido debe ajustarse a las necesidades de cada grupo familiar y al lugar donde vive. Chanchalay remarcó que no tienen la misma vulnerabilidad los hogares de la ciudad de Salta que aquellos ubicados cerca de cursos de agua, quebradas o áreas identificadas como riesgosas.

Sismos en Salta: la respuesta debe estar prevista antes del movimiento

Al referirse a la actividad sísmica, Chanchalay recordó que Salta se ubica en una región con antecedentes de movimientos de este tipo. A diferencia de una tormenta, un terremoto no puede anticiparse con varias horas de margen.

Por esa razón, sostuvo que resulta importante saber de antemano qué hacer. Durante un sismo, recomendó mantener la calma, proteger la cabeza y priorizar la integridad física, sin correr mientras se produce el movimiento.

También indicó que las personas deben ubicarse cerca de estructuras que puedan brindar resguardo. Una vez que termina el movimiento, planteó permanecer en un lugar seguro y controlar las condiciones de la vivienda antes de ingresar nuevamente a los ambientes interiores.

El especialista advirtió que las alertas disponibles en algunos teléfonos tienen un alcance limitado frente a la rapidez con la que se propaga un sismo. Por eso, dio mayor relevancia a la planificación previa, a la mochila de emergencia y a una radio portátil para recibir información de la comunidad.

Cuando haya personas heridas, atrapadas o con dificultades para movilizarse, indicó que la asistencia debe brindarse sin exponer a nuevos riesgos a quienes intervengan. Además, señaló que las construcciones deben respetar normas sismorresistentes y que los proyectos tienen que ser elaborados por profesionales capacitados.

“Prevenir significa que veamos en nuestro propio hogar de tener elementos que estén sujetos a la pared, que no se muevan ante un movimiento sísmico”, explicó.