La alerta de la construcción en Salta por el cierre de obras del IPV

Juan Carlos Segura señaló que las empresas del rubro tienen una actividad reducida y no ven nuevos proyectos para incorporar mano de obra.

La Cámara de la Construcción de Salta lanzó una alerta ante la finalización de viviendas del IPV en la ciudad de Salta y otros puntos de la provincia. Su presidente, Juan Carlos Segura, estimó que entre 10 mil y 15 mil trabajadores podrían verse afectados cuando concluyan las tareas en los barrios habitacionales, debido a que no habría nuevas obras en marcha con capacidad para sostener esos puestos dentro del empleo registrado.

El planteo fue realizado por Segura durante una entrevista con el programa Pelo y Barba, de Aries. Allí explicó que los proyectos habitacionales ejecutados por el Instituto Provincial de Vivienda atraviesan la última etapa y avanzan hacia la entrega de las unidades.

Según indicó el dirigente empresario, la inquietud está centrada en el destino de quienes hoy trabajan en esos frentes de obra. La estimación difundida corresponde a una proyección del sector y no a un registro oficial de trabajadores que hayan perdido su ocupación.

El cierre de las viviendas del IPV pone el foco en el empleo

Segura sostuvo que la conclusión de los proyectos habitacionales puede dejar sin continuidad laboral a una parte importante de la mano de obra vinculada a la construcción. “Ya se están terminando las viviendas del IPV. Las estamos entregando, esa gente va a quedar afuera sin trabajo, fuera del circuito del trabajo registrado”, manifestó.

La cifra mencionada por el presidente de la Cámara de la Construcción de Salta abarca un rango de entre 10 mil y 15 mil personas. El cálculo se relaciona con trabajadores que se desempeñan en obras que todavía están activas y que podrían quedar disponibles una vez finalizadas las entregas.

“Es una cifra importante”, expresó Segura al referirse al posible alcance de la reducción de actividad. Para el sector, el problema aparece porque no se informaron emprendimientos simultáneos que puedan absorber a esos trabajadores cuando cierren los actuales frentes de viviendas.

Las empresas constructoras describen una actividad limitada

El titular de la entidad empresaria señaló además que las compañías nucleadas en la Cámara atraviesan un período con menor volumen de trabajo. De acuerdo con su descripción, las obras que se mantienen activas resultan insuficientes frente a las necesidades de las firmas y de sus planteles.

“Seguimos sobreviviendo las empresas de la Cámara salteña de la construcción por lo poco que nos está dando la Provincia y la Municipalidad”, afirmó Segura. Sus dichos se dieron al describir el nivel de tareas disponibles para las empresas del rubro.

La falta de financiamiento también alcanza a la infraestructura

Durante la entrevista, Segura vinculó la situación laboral de la construcción con la ausencia de financiamiento para nuevos proyectos de infraestructura. En ese marco, mencionó que la actividad no se limita a las viviendas, ya que también comprende intervenciones en edificios y servicios públicos.

El empresario nombró a escuelas, hospitales y distintas dependencias estatales entre los espacios que requieren obras. Sin embargo, sostuvo que la falta de recursos para iniciar trabajos nuevos condiciona tanto a las empresas como a los trabajadores que dependen de esa actividad.

Las viviendas del IPV que aún cuentan con personal continúan su proceso de finalización y posterior entrega. La estimación de la Cámara de la Construcción de Salta quedó asociada a la falta de proyectos que permitan reinsertar a esa mano de obra cuando concluyan las tareas actuales.