Alerta por chikungunya en Salta: preocupación por el mosquito en la frontera con Bolivia

Las autoridades sanitarias de Salta encendieron una fuerte señal de alerta por la circulación de la fiebre chikungunya y el aumento del mosquito Aedes en la provincia, ante un escenario climático que favorece los criaderos y la confirmación de un segundo caso local. El foco principal de preocupación está puesto en la zona limítrofe con Bolivia, donde se registra actividad del virus y un flujo constante de personas que puede facilitar el ingreso de la enfermedad. Desde el área de Epidemiología insisten en reforzar las medidas de prevención domiciliaria y en no minimizar los síntomas.

Preocupación por la frontera y la expansión regional del mosquito

El director general de Epidemiología del Ministerio de Salud de Salta, Francisco García Campos, explicó que la situación está estrechamente ligada a lo que ocurre en la ciudad boliviana de Yacuiba. Allí ya se detectó circulación de chikungunya y, según detalló, eso incrementa el riesgo de que el mosquito Aedes que vive del lado argentino se infecte y comience a transmitir la enfermedad en distintos puntos de la provincia.

En una entrevista radial con LUP 94.7 Salta, García Campos fue claro al marcar que el problema no es aislado, sino parte de un movimiento de virus que recorre la región. Contó que desde hace meses se registra una epidemia importante de chikungunya y dengue en Cuba, con una propagación paulatina hacia el sur del continente. Ese avance ya se ve en Brasil y Bolivia, países con los que Salta mantiene un vínculo epidemiológico directo por el intercambio permanente de viajeros.

El funcionario sostuvo que este contexto regional obliga a sostener una vigilancia intensa en las áreas de frontera, no solo por las personas que ingresan sino también por las condiciones que permiten multiplicar al vector. Recordó que la combinación de altas temperaturas, humedad y agua estancada genera el ambiente ideal para que aumente la cantidad de mosquito Aedes aegypti, responsable de transmitir dengue, zika y chikungunya.

Además, García Campos remarcó que la provincia ya tiene antecedentes de circulación local de esta virosis. Señaló que, en años previos, se registraron brotes de chikungunya en Tartagal, General Mosconi, Salta capital y El Galpón, lo que demuestra que el territorio salteño es susceptible a nuevos episodios si coinciden las condiciones ambientales y la presencia de personas infectadas.

Síntomas de chikungunya y aumento de casos de dengue en la provincia

Al describir el cuadro clínico, el titular de Epidemiología puntualizó que la fiebre chikungunya se caracteriza por dolores articulares muy fuertes, que pueden prolongarse durante semanas o incluso meses en algunos pacientes. Según su relato, hay personas que llegan a la consulta médica “encorvadas”, prácticamente sin poder caminar por la intensidad de las molestias en las articulaciones.

También explicó que, en determinados casos, esos dolores dejan secuelas que requieren tratamientos de rehabilitación prolongados. Por eso insistió en que no se trata solo de un cuadro febril pasajero, sino de una infección que puede impactar de forma importante en la vida diaria de quienes la padecen. Subrayó que la consulta temprana y el seguimiento médico son claves para evitar complicaciones.

En paralelo al avance de chikungunya, el funcionario se refirió a la situación del dengue en Salta. Indicó que las abundantes lluvias registradas en el último mes, sumadas a las altas temperaturas pronosticadas para las próximas semanas, crean un panorama muy favorable para el aumento de la población de mosquito Aedes en barrios urbanos y localidades del interior. En este contexto, reiteró que cada vivienda puede convertirse en un foco si no se toman recaudos básicos.

Medidas en las casas y rol de la vacuna contra el dengue

García Campos detalló las acciones que se pueden realizar en los hogares para limitar la presencia del mosquito. Señaló que, tras cada lluvia, es fundamental revisar patios, jardines y fondos: tachos, baldes, piletas de lona, botellas, juguetes y cualquier elemento donde pueda juntarse agua. Advirtió que si esos recipientes no se vacían o se limpian, se transforman en criaderos y, en pocos días, empiezan a aparecer nuevas larvas.

Respecto de la vacuna contra el dengue, precisó que se trata de una herramienta destinada a reducir internaciones y cuadros graves, pero aclaró que no reemplaza bajo ningún punto de vista las tareas de saneamiento y descacharrado. Indicó que la inmunización puede ayudar a disminuir la carga de enfermedad, aunque el riesgo de transmisión se mantiene mientras no se controle la población del Aedes, el mismo vector que puede contagiar chikungunya.

Para cerrar, el director de Epidemiología recalcó que la alerta actual combina dos factores: por un lado, la circulación de virus en países vecinos; por otro, un clima que favorece el aumento del mosquito en la provincia. En este marco, reafirmó la importancia de sostener las tareas de control en los domicilios y de consultar al sistema de salud ante la aparición de fiebre y dolores articulares intensos.