jueves, julio 16, 2026

50 detenidos en Turquía tras una nueva marcha LGBTQ+ en Estambul

La policía reforzó controles en varios puntos de Estambul y también quedó bajo foco la detención de una periodista que cubría la jornada.

Al menos 50 detenidos en Turquía dejó el domingo una nueva marcha LGBTQ+ y otras actividades del Orgullo en Estambul, donde la policía desplegó un operativo con cierres, barreras y restricciones al transporte. La intervención alcanzó también a una periodista, identificada como Muberra Unsal, cuya detención fue denunciada por la Unión Turca de Periodistas. La jornada se desarrolló en distintos puntos de la ciudad después de prohibiciones en barrios clave y de antecedentes similares en Ankara. El episodio se suma a una secuencia de bloqueos y arrestos que, según los antecedentes citados, se repite desde 2015.

La marcha LGBTQ+ en Estambul terminó con 50 detenidos

Durante el domingo, las autoridades turcas reforzaron la presencia policial en varios sectores de Estambul. Uno de los puntos más visibles fue la plaza Taksim, que quedó vallada y con accesos restringidos mediante barreras metálicas. Además, se prohibieron concentraciones en distintos barrios, entre ellos Kadikoy, sobre la orilla asiática del Bósforo.

A la par de esas medidas, también se interrumpió el servicio de metro en zonas del centro. Ese esquema complicó los traslados y buscó limitar el movimiento de quienes intentaban participar de la jornada del Orgullo. Aun así, grupos de manifestantes lograron reunirse en diferentes sectores de la ciudad.

Según los organizadores, durante la actividad se escuchó la consigna: “El día no ha terminado. En realidad, recién estamos empezando. No renunciamos. Seguiremos saliendo a la calle, dondequiera que estemos”. Poco después, decenas de personas fueron subidas a furgones policiales, en una escena que volvió a mostrar la tensión entre los asistentes y las fuerzas de seguridad.

Turquía sumó cuestionamientos por el arresto de una periodista

La Unión Turca de Periodistas informó en la red social X que los reporteros que cubrían la actividad enfrentaban “obstáculos ilegales”. En ese marco, señaló que la periodista Muberra Unsal fue detenida pese a que se identificó reiteradamente como integrante de la prensa ante los agentes.

Ese señalamiento se conoció mientras seguían las repercusiones por el operativo del domingo. La situación no quedó limitada a quienes participaban de la convocatoria, sino que también alcanzó a trabajadores de prensa presentes en el lugar, según la denuncia gremial difundida tras los arrestos.

Los hechos de Estambul ocurrieron, además, después de otra intervención oficial registrada el sábado. Ese día, las autoridades ordenaron cerrar un bar de ambiente en la ciudad por presuntas infracciones normativas, aunque no se detallaron cuáles eran esas supuestas irregularidades.

El antecedente del crucero y los arrestos en Ankara ampliaron la tensión

La clausura del local llegó luego de protestas de grupos islamistas en redes sociales contra un crucero para viajeros LGBTQ+ cuya escala en Estambul, según esos sectores, estaba siendo organizada por el dueño del bar. El barco tenía previsto atracar el 8 de julio, pero finalmente modificó su recorrido y retiró a la ciudad de su itinerario.

Al mismo tiempo, la presión no se concentró solo en Estambul. El sábado, al menos ocho personas fueron arrestadas en una marcha del Orgullo en Ankara. En esa misma capital, días antes, otras diez habían sido detenidas durante otra concentración, entre ellas periodistas.

De ese modo, el escenario se extendió a más de una ciudad y dejó en evidencia una política de control repetida sobre este tipo de manifestaciones. Para el público argentino, se trata de una situación seguida de cerca por organismos internacionales y entidades de derechos humanos, ya que involucra restricciones a la protesta y al trabajo periodístico.

Los antecedentes de la marcha LGBTQ+ muestran un cambio desde 2015

La primera marcha del Orgullo de Estambul se realizó en 2003. Con el paso de los años fue creciendo hasta alcanzar, en 2014, más de 100.000 participantes y convertirse en el mayor evento LGBTQ+ del mundo islámico, de acuerdo con los datos citados en el texto original.

Ese recorrido se interrumpió en junio de 2015, cuando la Gobernación de Estambul rechazó por primera vez autorizar la marcha. La razón mencionada entonces fue su coincidencia con el mes de Ramadán. En aquella oportunidad, la policía dispersó a los asistentes con cañones de agua.

Desde entonces, las convocatorias fueron impedidas cada año y los operativos terminaron reiteradamente con arrestos. El deterioro también aparece en los indicadores mencionados: en 2013, ILGA-Europe ubicaba a Turquía en el puesto 39 de 49 países europeos evaluados. En el Rainbow Map 2026, el país figura en el penúltimo lugar del continente, con una puntuación del 5%, solo por encima de Azerbaiyán y Rusia.

La homosexualidad no es ilegal en Turquía desde 1858. Sin embargo, activistas señalan la distancia entre ese marco legal y las medidas aplicadas en la práctica, entre ellas prohibiciones administrativas, clausuras de locales y arrestos preventivos reiterados.

En ese contexto, el presidente Recep Tayyip Erdogan, líder del AKP, partido en el poder desde 2002, incorporó la retórica contra el colectivo LGBTQ+ a su agenda política. En enero de 2025 declaró ese año como el “Año de la Familia” y anunció que el periodo 2026-2035 sería la “Década de la Familia y la Población”. El sábado, durante una intervención ante una fundación educativa conservadora, Erdogan calificó los comportamientos del colectivo como “contrarios a la naturaleza humana”, según EFE.